Este sencillo poema vibra con la emoción que se experimenta cuando, a veces, nos encontramos en comunión con lo que nos rodea mientras actuamos. Se inspira en un verso de Leonard Cohen.
“...de vez en cuando me veo […] doblándome con los arco iris”
(L. Cohen)

la forma de mi cuerpo al arco iris
y mis retinas trazan
los límites confusos de las nubes.
De vez en cuando impulso
la brisa con mis manos
en ondas de montañas;
exhalo las neblinas de los valles;
contengo otoños; nutro primaveras.
A veces bebo sed o duermo sueño o canto
en la canción que nos contiene, a veces.
Gonzalo Melgar
Hoy me deja Blogger publicar mi comentario. Y aprovecho. ¿Te lo he escuchado? Este poema es como algo que redunda en mí, como algo que siento. Es maravilloso ese sentimiento al leer.
ResponderEliminarEsto destaco: "contengo otoños; nutro primaveras."
Es un verso redondo.
Un beso,
Laura
Ese sentimiento es que precisamente, ambos "cantamos en la canción que nos contiene".
ResponderEliminarNo, no me lo has oído es nuevo.
Cuando me vino ese verso (contengo otoños, nutro primaveras"), me pareció precioso y preciso.
Gracias
Allí en Ríofresno, el lugar del hiku que os leí, yo tambien me siento fundida con el entorno, como lo haces tu en este bello poema.
ResponderEliminarCreo que hoy te veré
Un abrazo
Luz
Muy sentido y hermos, gracias por compartir.
ResponderEliminarFELICES FIESTAS NAVIDEÑAS.
Leonor