
El poema tiene el aire de algunos poemas de G.A. Bécquer y
de Luis Cernuda (en concreto esa estrofa de las pupilas y ese "se estremece al contemplarlo"... ).
“TU DESPACHO”
Aunque te vas, te quedas; que la vida,
lineal y circular, nos va trenzando;
que cada cuál urdimos y tejemos
el tapiz colectivo. Es necesario
cada hilo de ausencia. Permaneces,
aunque yo no te encuentre en tu despacho,
y hable contigo solo, y no te escuche;
Aunque te acerques ya sólo de paso,
para admirar el campus en otoño,
porque el aire es ingrávido y nostálgico
y nos deja suspensos en septiembre;
Aunque te aleje más el calendario
y el Mar, en tu ventana, a tus pupilas
las vaya haciendo azules muy despacio,
y te sientas felizmente distante
al ver que se estremece al contemplarlo;
Aunque llegue el olvido y nos habite,
tú te quedas aquí (todos quedamos),
que la ausencia es presencia misteriosa
en este entretejerse de lo humano.
Gonzalo Melgar
Simplemente hermoso........me ha encantado.
ResponderEliminarOjala todos pudiéramos perdernos frente al mar,entrar y desaparecer entre la espuma...
ResponderEliminarOjalá no. Ojala no. La referencia al mar sugiere el fin de la vida pero...
ResponderEliminar"...que la ausencia es presencia misteriosa" precioso verso y el poema tb. Ahora que tengo blog ando a la búsqueda y enlace de los vuestros. Un abrazo.
ResponderEliminarPrecioso poema. Cuando me jubilé me dijeron cosas parecidas pero no de forma tan poética. Enhorabuena.
ResponderEliminarGracias. en el fondo el poema trata de expresar en forma poética (o sea emocional) las emociones del que se queda: que quien se jubila de alguna forma se queda, que añorará ese espacio, que el tiempo pasa y ha pasado y que queda delante otro tiempo ambivalente (por un lado de descanso y la tranquilidad y por otro de distancia y olvido... )
ResponderEliminar