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sábado, 9 de enero de 2010

OTRA SOBRE LA INSPIRACIÓN


Aquí os presento otro poema sobre "la inspiración"... juega con la idea de la respiración (inspiración-espiración como señal y causa de la vida), con la de la expiración (en el sentido de muerte) y la inspiración (como inicio del acto poético). Como las palabras "expiración" y "espiración" suenan casi iguales, se da lugar a estas confusiones que me parecen interesantes poéticamente para expresar este hecho:
El poeta al "dejarse hacer" en el proceso creativo... nace y un poco se sacrifica y muere si es fiel a ese "cometido".


TRATADO DE INSPIRACIÓN

Tras cada inspiración siento la vida
que puebla multiforme mis pulmones,
que corre en laberintos por arterias
que van a dar al mar… en donde expiro.


Tras cada inspiración expiro un poco,

porque reclaman mis palabras vida
para vivir un tiempo en mi latido.


Y así, por cada hoja que trabajo
tengo que ser raíz en más medida;
Por cada nota más alta y más bella,
este pájaro gris, siempre escondido,
me pide más silencio en mi garganta.


Y he de callar para decir qué siento;
Sentir dolor al fondo de esta dicha.
Por cada inspiración en donde nazco
suspirar y morir porque he vivido.


Tras cada inspiración expiro un poco…
Y, en tanto habito la palabra, canto
sabiendo que seré solo silencio.
Gonzalo Melgar

Se admiten opiniones: al "dejarse hacer" por la inspiración ¿no morimos un poco al renunciar a la voz más personal? o ¿la voz del poeta es precisamente esa que surge casi sin control por su parte? ¿inspirar o expirar?

martes, 22 de diciembre de 2009

FELICITACIÓN NAVIDEÑA

Como Navidad es la Fiesta de todos los excesos, comparto con vosotros y vosotras este poemilla, tipo villancico. Como quería reproducir el sonido de las campanas, tiene un exceso de aliteraciones, lo sé, pero me lo perdonaréis, en ese espíritu navideño.


Doblen, donde el dolor doblega oscuridades,
las campanas.


Doblen donde el dolor nos lleva hasta el dintel
de la esperanza.


Doblen hoy para Ti, Nacido, las campanas.
¡Que se alegre el pesebre de mi alma!
                                                      Gonzalo Melgar

Foto tomada de http://www.elrincondekyra.es

lunes, 16 de noviembre de 2009

Las formas ¿nos constriñen o nos elevan?

En la anterior entrada nos preguntábamos si en la palabra poética caben o no según qué "contenidos inspirados". ¿La palabra se nos queda pequeña? ¿esta obsesión del poeta es posible?

Si fuera así entonces la forma y por tanto la técnica, estarían en función del acto poético en sí. Serían subsidiarias.

Por otro lado, me parece que los poetas más bien "nadamos" en las formas, no que simplemente las utilizamos; no creo que haya en un momento para la inspiración y otro para la "exudación"; no decimos: "ahora que tengo el contenido, preparo el continente, el recipiente, las palabras, la técnica..." Más bien, a veces las técnicas parecen tambien decir o permitirnos decir o incluso "decirnos lo que decir".

Lo ilustro con un enrevesado soneto mío... que habla de esto "cuando la forma costriñe". Para expresarlo decidí que fuera un soneto, además especialmente dificultoso: rimas muy difíciles o imposibles, juegos con los sonidos, encabalgamientos, conceptos o ideas confusas... (entiendo que no guste).
Un galimatías para decir: "soneto no me costriñas" y dejame decir lo que siento.

         SER LIBRE EN LA FORMA

    (Petición al soneto)

Soneto asciende pero no constriñas
nada; que arquitectónico tu ritmo
no es pétreo, es vegetal. Nunca algoritmo
críptico; que tus sílabas son niñas


girando en tu caudal, no las retiñas
como a vidrios rodados; fluye a ritmo
de música inicial, sin logaritmo,
sin cálculo. Sé dócil y no ciñas


como un corsé la luz de la Poesía
que viene a mí -¿de donde?- y me desea
fecundar; si presiento que ya labra


su arado en mí su hueco, tú confía
en esa Voz y di conmigo: ¡sea
en mí según me dice su palabra!


                                       Gonzalo Melgar


¿Se logra decir con la técnica y la forma lo que se nos inspira?

viernes, 30 de octubre de 2009

La palabra para expresarlo



La inspiración... y tras ella el intento de expresión.

No. No es "tras ella" es "en paralelo". Pero parece indudable que hemos se usar las palabras, nuestras palabras (y con esto hablo de toda nuestra pericia de comunicadores) para que "signifiquen"... estirarlas... descubrirlas con la fuerza que tienen o tendrían fuera del lenguaje común o convencional, que las achata y las reduce como monedas sin más valor que el aceptado por todos: Decimos LUZ y suena "luz", AIRE y suena "aire"...

(Yo destaco cuatro palabras que, a mí me parece que lo dicen TODO: Vida, Muerte, Amor y Dios. Lo decía Miguel Hernández. Yo le añado una más. Pero ese es otro tema.)

La palabra ha de salir de sus significantes y efectivamente (produciendo efecto en otro), DECIR. Ese es el trabajo "inutil" del poeta.

Lo ilustro con un poema dedicado a mis amigos y compañeros de viaje poético de la Tertulia Literaria "Gerardo Diego" del Café de Oriente de Madrid.


SER POETA

(A los poetas de la Tertulia
del Café de Oriente)

Es la noble obsesión por las palabras
acto de fe en la voz. Sagradas formas
congregadas a ser algo más alto.

Es la obsesión inútil de sacarlas
de los oscuros moldes limitados,
de lo que literales significan;
rescatarlas del nicho dónde yacen
y desamordazarlas y que digan.

Y al fin descircunscritas de las grises
realidades unívocas que nombran,
dilatarlas al límite en que empiezan
a evocar vagamente lo inefable.

Es la obsesión absurda de ascenderlas
desde el barro que son hasta esta arcilla
que, modelada, es ya vaso votivo:
continente de un agua que es reflejo
de lo que no contiene y que no cabe
en sus significantes... ¿o sí cabe?



Gonzalo Melgar


Dime tú: ¿cabe o no cabe? ¿se nos quedan la palabras, pese a todo, pequeñas?

domingo, 13 de septiembre de 2009

¿Callar nuestra voz para que brille la Inspiración?

Si es así y existe la Inspiración... ¿qué hacer para que surja? ¿tenemos que acallar nuestra "voz"?
Sobre este problema trata este poema: un "tratado de la Inspiración"


TRATADO POR LA INSPIRACIÓN (Soneto)

Hoy no soy yo quien habla. Hoy resuena
mi palabra en la altura. Donde ansía
ser auténtica, siento que no es mía,
sino su negativo. ¡Honda pena

la de callar hablando, esta condena
de silencio, aceptando mi afonía
por posibilitarte! Y tú, Poesía,
vienes de blanco, entonces, dulce y buena

en tus hilos solares. Suspendida
como un ave en el viento, pronunciando
en limpios ritmos las palabras Vida,

Amor o Luz… pero enmudeces cuando
oigo, al fondo, mi voz de cierva herida
que huye para morir ¡Sigue cantando!


Gonzalo Melgar

[Se trata de un soneto, pero muy encabalgado, para que la estructura del discurso no coincida con el ritmo y la rima... y pueda mostrarse menos rígido que lo que es habitual.]

martes, 8 de septiembre de 2009

AGENDA: Recital poético de Teodoro Rubio

Pudimos paladear la obra de un poeta que desarrolla la vertiente espiritual y trascendente en su obra. Fue estupendo.

domingo, 16 de agosto de 2009

INSPIRACIÓN: palabra poética y Luz de lo divino


LUZ PARA LA PALABRA

Agua que busca sed.
..................................Luz derretida
queriendo en las retinas ser tangible;
ser sólida en la célula, en el nervio
ser emoción eléctrica, ser goce
cerebral, conexión;
................................Y así en la lengua
ser luz transfigurada en luz-palabra.


Gonzalo Melgar

La inspiración poética: la realidad de lo divino o de lo trascendente acaba siendo poema ¿Es posible? ¿cómo? ¿qué papel juega el poeta?