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jueves, 13 de enero de 2011

AMOR Y MAR


Mirando el mar en calma de oleajes... surgió este apunte: Una de Amor y Mar... hasta el naufragio.

Ahora que miro el mar todo sosiego,
sé que será para los dos, mortaja
algosa, de naufragios lentos, suave
y oscilante vaivén de un tiempo manso,
prefijado en los crueles astrolabios.

Y allí será mi voz de caracola
y tu cuerpo disperso en él, amando;
porque el mar es destino azul y cíclico,
unánime sepulcro frío y puro.

Pero hoy miro a la mar toda sosiego
e invoco en mí una voz de marejada
por convocar un mar lecho y liturgia,
profundo giratorio y arbolado,
amarillo, arreciando embravecido.

Un mar de Poseidones sin Nereidas,
ciclónico en vaivén, sábanas de algas
en donde naufragar en ti: oleaje,
pasión salada, amor, futuro, muerte.

Ahora que miro el mar, destino y lecho
quiero una voz de maremoto y grito
por navegar tu piel hasta el naufragio.

Gonzalo Melgar

lunes, 29 de noviembre de 2010

DOBLE O NADA


Un poema en el que el poeta paradógicamente anhela unirse, dejar de ser uno, fundirse, para ser dos, en un éxtasis de Entrega. ¿Esto le salva o le hunde? ¿Le eleva o "le naufraga"?


Yo creo que soy dos. Estás presente
en mi materia gris. Tú la convocas
-sobre todo en mi sueño intermitente-
hacia una marejada en que zozobra,
mientras navega en una luz insólita,
el oleaje absurdo mi mente.


Y yo quiero ser dos o no ser nada:
rehacerme o deshacerme en tu proyecto;
dejarte ser, en mí, corriente helada
de fondo, que fecunde mi cerebro…
o le sumerja en tu bullir de incógnitas.


Por eso, en tanto me hundo (o me levanto)
-que no sé yo- , mi mente procelosa
es un mar tuyo; nado en su salado
fondo abisal -de nubes y gaviotas-
o me ahogo en su seno; en él naufraga
mi alma de espuma -en un hondón… del aire-.

Que en Ti yo encuentro salvación: la tabla
para asirme a la vida… o sepultarme
a mí mismo, en mí mismo, ensimismándome
en este ser que somos: doble o nada.


Gonzalo Melgar

Un poco de rima asonante no hace daño a nadie. No sé que opináis sobre la forma... o sobre el fondo (¿o será altura?).

miércoles, 27 de octubre de 2010

CARNALIZAR LA INSPIRACIÓN EN VOZ



Pensaba en la Inspiración.

Me imaginaba a Teresa postrada frente a su Señor tratando de "carnalizar su Aire" (ese "Neuma") para ser digna de expresar en forma poética su "experiencia de arrobamiento".



VOZ DE TU AIRE (Soneto asonante)


Hoy Te entrego mi voz carnalizada
al paso a mi través de tu aire. Suena
auténtica vibrando entre mis cuerdas
vocales, mudas si tu voz se calla.

Y empiezo a recitar y me des-digo,
me des-compongo, nueva en cada sílaba,
y mi voz es “la voz a Ti debida”;
y el verso que tallé es vaso votivo

en el que voy: Desnuda en él te ofrezco;
esta licuada esencia diluida,
para que, de los labios de mi herida

boca, con que re-cito este soneto,
Tú puedas aceptar mi alma sumida
y pueda balbucir: “por Vos me muero” .



Gonzalo Melgar

La mágnífica foto es de Luis Unya (la podéis ver en http://www.trekearth.com/members/luighi/)

martes, 7 de septiembre de 2010

¿HACIA LA MUERTE O HACIA LA VIDA?


Un poema inverso.

A ver si os gusta. Ascender con "vocación salmón" (no de color salmón) hacia las fuentes del canto.



Oh Mar que te haces río y te deslizas,

con vocación salmón, hacia las fuentes;
Resurrección a donde van, fluviales,
jubilosos los limos de mis aguas,
para dar, balbuciente, en la pureza;

Oh Mar contra-corriente, en el que fluyo
hasta el lugar donde resueno a arroyo
primera y primeriza voz de llanto
azotado de luz originaria.

Soy mar de fondo, ser contra-sentido,
que en el curso final de mi carrera
sedimentario asciendo sinuoso,
meándrico en mis cauces, por barrancas,
por torrentes, por ramblas, entre piedras,
al manantial surgente y artesiano,
que ya fuera salino en sus nacientes…
porque sonaba a mar, en sus regueros.

Gonzalo Melgar

lunes, 16 de agosto de 2010

QUEMAR LOS POEMAS PROPIOS

Leía el otro día La Eneida. En la introducción se decía que Virgilio pidió a sus amigos que a su muerte quemasen su obra, por incompleta e imperfecta.

Tomo esta idea con ritmo y métrica (para crear esa forma más clásica, sin muchas pretensiones) para hablar (con un brevísimo poema) del poeta, su fugacidad y la de su obra.

Virgilio pide a sus dos amigos que,
a su muerte, quemen la Eneida

Dad a las llamas mi poema, amigos
- Vario, Plocio de nuevo renacidos -
para entregar al fuego lo incompleto
que aspiró a ser redondo... ¡Sea inédito
por ser sólo un vislumbre sin sentido,
aspiración que muera en cuanto expiro!

Sí, dadlo a la pasión final del fuego,
que fulja y sea luz - ceniza luego -
dadle el brillo instantáneo e infinito
que dura... lo que el hombre que lo ha escrito.

Gonzalo Melgar


 ¿pretender perdurar por la poesía?
PD: la expresión "en cuanto expiro" tiene doble sentido.

lunes, 28 de junio de 2010

EL POETA COMO PARTE DE LA POESÍA


Un día, hace poco, soñé que trataba de hacer un poema que reflejaba a todos aquellos a los que amo... intentaba que todos fueran parte de ese poema inmenso.
El poeta, yo mismo en este caso ¿no será parte de un poema? ...además del encargado de escribir "una sílaba" con-sonante de ese gran poema que es la Poesía?


"Soñé que componía
con vuestros rostros
un bello poema"

Cada sílaba en sí misma es un verso.
golpe de luz a tiempo en el latido
del poema en que fluye, en sí, poesía.


¿quién las trae hasta mí? ¿quién me convoca
a ser el escribano? ¿Soy poeta
o sólo un verso en rima, consonante
con otros, sucesor y sucedido?
¿Soy sílaba que vibra en el poema?


Hoy me dictan a mí. Yo silabeo
y todos me asaltáis: sonoros seres
venís a ser mís sílabas. Compongo
con vosotros y digo: sol, él, ella,
hermano, amigo, amante, hija, madre...


Y somos, tú y yo, ya sin medida,
en la estrofa del Verso en que fluímos,
sílabas, ritmo, versos... universos
del poema del Cosmos: La Poesía.

Gonzalo Melgar

viernes, 14 de mayo de 2010

UNA DE MUERTE Y ETERNIDAD

A ver que os parece este poema de Muerte y Eternidad...

Se me acaba la trama de la vida
y el tejido –lo sé- se deshilacha.
Tú lo vas rematando y con tus manos
que pasaban el hilo por la urdimbre,
pronto lo doblarás en dos mitades
y luego sucesivamente, haciendo
más pequeños mis años, como haces
con los siglos, las décadas, los días…


Tú, con la delicada parsimonia
con la que en el telar, gris, me tejías,
me arrimarás con pena o con nostalgia
de lo que pude ser, contra tu pecho
materno, de entretelas; y es posible,
que en algún anaquel de tu memoria,
con dos bolitas de alcanfor, me guardes.
Gonzalo Melgar


Me imagino una vida como la elaboración de una tela... aspiro a que al final el tejido completo o completado se guarde cariñosamente por la Artesana como con cariño...